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miércoles, 3 de abril de 2013

Le damos la bienvenida al mes de Abril...



Son de abril las aguas mil.
Sopla el viento achubascado,
y entre nublado y nublado
hay trozos de cielo añil.
 

 Agua y sol. El iris brilla.
 En una nube lejana,
 
 zizaguea
 
una centella amarilla.
 

 La lluvia da en la ventana
y el cristal repiquetea.
 
A través de la neblina
que forma la lluvia fina,
 
se divisa un prado verde,
 
y un encinar se esfumina,
 
y una sierra gris se pierde.

 
 Los hilos del aguacero
sesgan las nacientes frondas,

y agitan las turbias ondas
en el remanso del Duero.
 

 Lloviendo están en los habares
y en las pardas sementeras;

hay sol en los encinares,
charcos por las carreteras.

 
 Lluvia y sol. Ya se obscurece
el campo, ya se ilumina;

allí un cerro desaparece;
allá surge una colina.

 
 Ya son claros, ya sombríos
los dispersos caseríos,

los lejanos torreones.

 Hacia la sierra plomiza
van rodando en pelotones
 
nubes de guata y ceniza."

 (Antonio Machado, "Campos de Castilla")




martes, 1 de enero de 2013

Lo que puede el dinero.

La primera entrada de este nuevo año, la protagoniza el Arcipreste de Hita con su genuina reflexión acerca del poder del dinero; ciertamente sorprende que unas líneas escritas siglos atrás estén tan de actualidad, y es que como podemos ver la naturaleza humana poco ha cambiado.
 


Lo que puede el dinero

Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;
Al torpe hace discreto, hombre de respetar,
hace correr al cojo al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.

También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
Cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor.

Y si tienes dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
comprarás Paraíso, ganarás la salvación:
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.

El crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdad hace mentiras, de mentiras hace verdades
.


 El hace muchos clérigos y mucho ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les da por bien examinados,
a los pobres les dicen que no son ilustrados.

Yo he visto a muchos curas en sus predicaciones,

despreciar el dinero, también sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.

Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
más si huelen que el rico está para morir,
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.

En resumen lo digo, entiéndelo mejor,
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor,
toda cosa del siglo se hace por su amor. 
 
Arcipreste de Hita

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Apuntes de Verano (IV).


Terminamos ya esta sección de Apuntes de Verano, con un poema de Antonio Machado El Mañana Efímero recogido en su obra Campos de Castilla (1912), que constituye un retrato de la España de su tiempo, pero que perfectamente se podría aplicar a la Epaña que hoy en día vemos. La existencia de las "dos Españas" y el dolor por su patria (tan propio de la generación del 98) son temas recurrentes en esta obra. Más tarde con el estallido de la Guerra Civil Española, ese dolor por España se convirtió en un sufrimiento  personal, al verse perseguido y obligado al exilio.

[ CXXV]

EL MAÑANA EFÍMERO

La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y de alma quieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
El vano ayer engendrará un mañana
vacía y ¡por ventura! pasajero.
será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero;
a la moda de Francia realista,
un poco al uso de París pagano,
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste,
cuando se digan a usar de la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas,
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas.
El vano ayer engendrará un mañana
vacía y ¡por ventura! Pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana
de un sayón con hechuras de bolero,
el vacuo ayer dará un mañana huero.
Como la náusea de un borracho ahíto
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.
Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en a mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.
 

martes, 14 de agosto de 2012

Apuntes de Verano (III)



[…]

Habló tan seriamente que los otros sintieron que sus risas desentonaban.

-     Y usted, ¿por qué no pide las tres cosas? – preguntó Herbert White.

El sargento lo miró con tolerancia.

-     Las he pedido  – dijo, y su rostro curtido palideció.

-     ¿Realmente se cumplieron los tres deseos? – preguntó la señora White.

-     Se cumplieron  - dijo el sargento.

-       ¿Y nadie más pidió?  – insistió la señora.

-     Sí, un hombre. No sé cuales fueron las dos primeras cosas que pidió; la tercera, fue la muerte. Por eso entré en posesión de la pata de mono-.

Habló con tanta gravedad que produjo silencio.

-          Morris, si obtuvo sus tres deseos, ya no le sirve el talismán - dijo, finalmente, el señor White - ¿Para qué lo guarda?-

El sargento sacudió la cabeza:

-   Probablemente he tenido, alguna vez, la ida de venderlo; pero creo que no lo haré. Ya ha causado bastantes desgracias. Además le gente no quiere comprarlo. Algunos sospechan que es un cuento de hadas; otros quieren probarlo primero y pagarme después- .

-   Y si a usted  de le concedieran tres deseos más- dijo el señor White-, ¿los pediría?-

-     No sé - contestó el otro- No sé- .

Tomó la pata de mono, la agitó entre le pulgar y el índice y la tiró al fuego. White la recogió.

-     Mejor que se queme- dijo con solemnidad el sargento.

-     Si usted no la quiere, Morris démela-.

-       No quiero –respondió terminantemente-. La tiré al fuego; si la guarda, no me eche las culpas de lo que pueda suceder. Sea razonable, tírela-.

[…]

El señor White guardón en el bolsillo la pata de mono. Invitó a Morris a sentarse en la mesa. Durante la comida el talismán fue, en cierto modo olvidado. Atraídos, escucharon nuevos relatos de la vida del sargento en la India.

-       Sí en el cuento de la pata de mono hay tanto verdad como en los otros- dijo Herbert cuando el forastero cerró la puerta y se alejó con prisa, para alcanzar el último tren-, no conseguiremos gran cosa-.

-     ¿Le diste algo?- preguntó la señora mirando atentamente a su marido.

-       Una bagatela- contestó el señor White, ruborizándose levemente,- No quería aceptarlo, pero lo obligué. Insistió en que tirara el talismán-.

-     Sin duda – dijo Herbert, con fingido horror-, seremos felices, ricos y famosos. Para empezar tienes que pedir un imperio, así no estarás dominado por tu mujer-.

El señor White sacó del bolsillo el talismán y lo examinó perplejamente.

-          No se me ocurre nada para pedirle- dijo con lentitud- Me parece que tengo todo lo que deseo-.

-          Si pagaras la hipoteca de la casa sería feliz, ¿No es cierto?-

El padre sonrió avergonzado de su propia credulidad y levantó el talismán; Herbert puso cara solemne, hizo un guiño a su madre y tocó en le piano unos acordes graves.

-          Quiero doscientas libras- pronunció el señor White.

Un gran estrépito del piano contestó a sus palabras. El señor White dio un grito . Su mujer y su hijo corrieron hacia él.

-          Se movió- dijo mirando con desagrado el objeto y lo dejó caer-, se retorció en mi mano, como una víbora-.

    Extracto del relato La Pata de Mono. (W.W. Jacobs).

miércoles, 8 de agosto de 2012

Apuntes de Verano (II)





Todo es adrede

"De todos los tiempos, los viejos y los nuevos, quedan las virutas de la vida. A pesar de las tropas invasoras, de las religiones que bendicen las guerras, de los profesionales de la tortura, de los imperios del asco, de los amos del petróleo, del fanatismo con los misiles. A pesar de todo, van quedando virutas de la vida. A ellas nos abrazamos y encomendamos, con ellas nutrimos nuestra endeble conciencia y alimentamos sueños y ensoñaciones.
Todo es adrede, bien los sabemos. Desde el maleficio de las drogas hasta el desmantelamiento de la juventud. Todo está destinado a que no creamos en nosotros mismos y menos aún en el prójimo indefenso.
Nos obligan a vender por peniques el patrimonio virgen, y en el mercado de cambio compran sentimientos con promesas. Todo es adrede: los celos y el recelo, sospechas y codicias, odios en desmesura, el rencor y la pugna. La consigna es someternos, mentirnos el futuro, reconocernos nada.
Todo es adrede y por eso construyen ideologías/basura donde intentan moler las virutas de vida. De la vida. La nuestra. Ah, pero no podrán. También nosotros creamos nuestro adrede. Aposta lo gastamos. Y adrede ya sabemos cómo sobrevivir".
 "Vivir adrede" (Mario Benedetti)

domingo, 22 de julio de 2012

Apuntes de Verano....


“El dolor pues, y todo lo que enseña, es mi mundo nuevo. Yo vivía enteramente para el placer. Rehuía el dolor y el sufrimiento de cualquier clase. Los detestaba. Estaba resuelto a no verlos en lo posible, es decir, a tratarlos como modos de imperfección. No eran parte de mi plan de vida. No tenían sitio en mi filosofía. Mi madre, que conocía la vida como un todo, solía citarme a menudo los versos de Goethe, escritos por Carlyle en un libro que le había regalado años atrás, y traducidos, me figuro, también por él:
Who never ata his bread in sorrow,
Who never spent the midnight hours
Weeping and waiting for the morrow,
He knows you not, ye Heavenly Powers.
Eran los versos de aquella noble Reina de Prusia, a quien Napoleón trató con tan grosera brutalidad, citaba en su humillación y exilio; eran versos que mi madre citaba a menudo en las tribulaciones de sus últimos años; yo me negaba en rotundo a aceptar o admitir la enorme verdad oculta en ellos. No la podía entender. Recuerdo muy bien que le decía que yo no quería comer mi pan con dolor, ni pasar ninguna noche llorando y esperando despierto un amanecer más amargo. No tenía yo ni idea de que era una de las cosas especial que los Hados me tenían reservadas; que durante un año entero de mi vida, realmente, iba a hacer poco más. Pero es así como se me ha adjudicado mi parte; y durante los últimos meses, tras las terribles luchas y dificultades, he podido comprender algunas lecciones que se ocultan en el corazón de la pena.

(De Profundis. Oscar Wilde)

viernes, 13 de enero de 2012

Un Sherlock Holmes contemporáneo

Sherlock Holmes es un personaje que, rivalizando con Robin Hood y similares, ha sido mil veces llevado al cine y la televisión. El carácter de las adaptaciones de Sherlock Holmes siempre consistió, no obstante, en un ejercicio de clasicismo. No ha sido hasta hace relativamente poco cuando productoras de cine y televisión se pusieron el objetivo de "readaptar" el mito de Sherlock Holmes sacándolo de sus corsés victorianos. Un ejemplo muy conocido de esto es la serie "House", donde Hugh Laurie interpreta a un trasunto de Sherlock Holmes en la forma de médico adicto a los calmantes que resuelve los casos que ningún otro médico resuelve. Y es que Sherlock es atemporal: un tipo que disfruta del aislamiento, es adicto a las drogas y tiene una extraordinaria habilidad. Sin embargo, la nota contemporánea al personaje de Sherlock es la completa anulación de su moralidad. Donde antes Sherlock Holmes se mostraba implacable pero leal a una serie de instituciones y valores, ahora es mostrado prácticamente como un anarquista que ejerce su papel para vencer al aburrimiento, sin más.

El Sherlock Holmes contemporáneo se lleva hasta el absurdo en las adaptaciones de la historia realizadas por Guy Ritchie. En ellas Holmes es presentado como la caricatura del bohemio de la época y como una suerte de personaje de un disparatado Street Fighter victoriano. Aunque las líneas del personaje de Conan Doyle aparecen aquí y allá, el Sherlock interpretado por Robert Downey Jr. (quien como siempre hace de sí mismo) parece un juerguista universitario sin demasiados amigos y que, al igual que el personaje de Hugh Laurie en "House", es desde luego un anarquista. Qué decir del personaje del Dr. Watson (interpretado por Jude Law): un personaje que en las obras de Conan Doyle es la voz de la experiencia del hombre corriente y aquí es incomprensiblemente una persona más joven que Sherlock Holmes. Sin embargo, la cuidada recreación de los escenarios y los vestuarios victorianos en las adaptaciones de Ritchie hace menos desagradable el experimento. Al menos esto ocurría así en la primera adaptación de Ritchie pero no desde luego en la segunda.

"Juego de Sombras" es una película en la que la investigación de Sherlock Holmes prácticamente brilla por su ausencia. Del mismo modo, la interacción personal de Sherlock Holmes con el villano que aparece en esta segunda adaptación de Ritchie (nada menos que el profesor Moriarty) es antinatural. Y es que parte de la "gracia" del personaje de Holmes es su cuidado análisis de los detalles para llegar a verdades mayores y su uso de esos detalles para "comunicarse" con los criminales. La primera adaptación de Guy Ritchie del personaje de Sherlock (año 2009) montraba a un villano (interpretado por el ubicuo Mark Strong) que se mantenía a cierta distancia o se mostraba esquivo frente a Sherlock Holmes. En cambio, en esta segunda parte, al villano Moriarty lo tenemos hasta en la sopa. No tiene sentido que Sherlock Holmes vaya al despacho (?) de Moriarty a tener un intercambio verbal con él. Como no lo tiene tampoco que Moriarty no se oculte en absoluto e incluso sea presentado como una celebridad del momento. ¿Dónde está, entonces, el "juego de sombras"?

Guy Ritchie da todo muy "masticadito", muy facilón, en esta su segunda adaptación de Sherlock Holmes. Nada resulta sorprendente ni hay algún giro que no sea por completo previsible. El Holmes de Ritchie, por tanto, queda en un vulgar ejercicio de pirotecnia a mayor gloria de los fabricantes de palomitas. Mucho más digna, por cierto, la adaptación de Sherlock Holmes a cargo de la BBC que ayer pudimos ver estrenada en Antena 3. En esa adaptación se prescinde por completo de la época victoriana y plantea un Sherlock del siglo XXI. Un personaje inverosímil, claro (dadas las modernas técnicas policiales), pero al que los guionistas saben sacar su jugo como "sociópata con muchas habilidades".


"Yo no soy la ley, pero represento a la justicia hasta donde mis pequeños poderes alcanzan" Sherlock Holmes.

miércoles, 31 de agosto de 2011

La anécdota de la semana es... la muerte y últimas palabras de Dylan Thomas

Dylan Marlais Thomas pertenece al grupo de los "poetas malditos". Al igual que otros malditos, Dylan Thomas se distinguió por una vida disipada y llena de excesos. Murió con tan solo 39 años, según se supo luego, a causa de una hemorragia cerebral producto de una neumonía. Un diagnóstico tan sorprendente como el recientemente conocido respecto a la recientemente fallecida Amy Winehouse: que contra todo pronóstico no murió de una sobredosis de narcóticos. No pudieron creer que alguien que había comenzado a beber alcohol con 4 años pudiese tener otro problema de salud que el alcoholismo.

Se baraja la idea de que el doctor de Dylan Thomas, un tal Feltenstein, llevado por la reputación y actitud de Thomas, diagnosticó equivocadamente sus problemas de salud y empeoró su salud fatalmente, en consecuencia. No en vano, ante las quejas de "sentimiento de asfixia" del poeta, el médico interpretó un delirio producido por el alcoholismo: por lo que prescribió a éste tres dosis de morfina, empeorándole hasta llevarle finalmente a la asfixia y el coma. Una negligencia médica, antes que el alcohol, llevó a la tumba a este "maldito".

Sin embargo, acaso por seguir su línea "maldita", las últimas palabras que se atribuyen a Dylan Thomas no podrían ser más acusadoras: "He bebido 18 vasos de whisky, creo que es todo un record".



"¡Es hora de embriagarse! Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriáguense, embriáguense sin cesar!" Charles Baudelaire.

martes, 23 de agosto de 2011

LECTURAS PARA EL VERANO (III)

FICHA TÉCNICA:
Título: Memoria de mis putas tristes.
Editorial: Mondadori.
Año de edición: 2004.
Número de edición: Quinta.
ISBN: 84- 397- 1165- 4

La tercera recomendación de lecturas bajo el sol, y la que dará cierre a esta sección hasta el verano que viene, es Memoria de mis putas tristes de Gabriel García Márquez.


Reconozco que soy una gran amante de la literatura latinoamericana, y especialmente de Gabriel García Márquez, uno de los máximos exponente del llamado “realismo mágico”. Desde Crónica de una muerte anunciada, pasando por El coronel no tiene quien le escriba, hasta Amor en tiempos de cólera, vemos en todos ellos una muestra del talento de este magnífico Premio Nobel.


Memoria de mis putas tristes, descrita por muchos como una autobiografía a medias del propio Gabriel García Márquez, es un relato de un anciano que en su noventa cumpleaños pide un regalo muy especial. A lo largo de 109 nueve páginas de este relato se hace un completo repaso con una marcada nostalgia sobre diferentes aspectos del trayecto vital del personaje, especialmente y sobre todo de su vida llena de soledad, y amor/desamor.


“Siempre había entendido que morirse de amor no era más que una licencia poética. Aquella tarde, de regreso a casa otra vez sin el gato y sin ella, comprobé que no sólo era posible morirse, sino que yo mismo viejo y sin nadie, estaba muriéndome de amor. Pero también me di cuenta de que era válida la verdad contraria: no habría cambiado por nada del mundo mi pesadumbre”.


Escrita con una prosa sencilla y directa el relato se devora rápidamente pudiéndose leer fácilmente en un día. Es una novela tierna, amable y melancólica que nos hace reflexionar sobre la manera en la que dejamos pasar la vida, en la forma que dejamos que nuestros miedos y errores (que solemos intentar disfrazar de virtudes) dominen nuestra vida, y nos hagan avergonzar al final de nuestra existencia; cuando ya nos miramos al espejo sin tapujos ni caretas. Todo aquello que escondemos detrás de la moral, la ética, la sabiduría o la prudencia son subterfugios para no afrontar nuestro miedo a la vida.


“Descubrí que no soy disciplinado por virtud, sino como reacción contra mi negligencia; que parezco generoso por encubrir mi mezquindad, que me paso de prudente por mal pensado, que soy conciliador para no sucumbir a mis cóleras reprimidas, que sólo soy puntual para que no se sepa cuán poco me importa el tiempo ajeno.”


Realmente no podría encontrar una mejor obra para cerrar Lecturas para el verano, hasta el año que viene; así que ya sabéis en estas tardes de agosto que todavía quedan, no hay nada mejor que acercarse a esta novela de Gabriel García Márquez.


Tomé conciencia de que la fuerza invencible que ha impulsado al mundo no son los amores felices sino los contrariados”.

jueves, 11 de agosto de 2011

LECTURAS PARA EL VERANO (II)

FICHA TÉCNICA:

Título: Un dios solitario y otros relatos.
Título original: White the Light Last.


Editorial: Plaza & Janés Editores S.A.
Fecha de edición: 1998.
ISBN: 84- 226- 7478- 5

En esta segunda entrega de recomendaciones de lecturas para disfrutar bajo el sol os presentamos Un dios solitario y otros relatos, cuya autoría corresponde a una de las escritoras más conocidas mundialmente como autora de novela negra, que no es otra que Agatha Christie.


Agatha Christie se ha ganado fama mundial con sus novelas policiacas, protagonizadas en su mayoría por el pomposo Hercule Poirot o la entrañable Miss Marple. Pero a lo largo de su carrera literaria de más de medio siglo, esta autora escribió más de 66 novelas, una autobiografía, ensayos, poesía, teatro y hasta cuentos infantiles; y es en esta desconocida faceta en la que podemos situar el conjunto de nueve relatos que se nos presenta en nuestra segunda lectura recomendada para este verano.


En esta obra se recogen las primeras narraciones creadas por esta prolífica autora, constituyendo un registro completo de su primera etapa como escritora. La mayoría de estos relatos han sido rescatados de viejas revistas de los años veinte y treinta, resultando en su mayor parte inéditos y con temáticas tan diversas como el odio, el amor, el chantaje, la locura, el pasado que siempre vuelve o el monstruo de la soledad. Aunque también hay lugar para el crimen, especialmente en dos de los nueve relatos en los que aparece el encantador Hercule Poirot.


Cada uno de los relatos viene acompañado de un Epílogo donde se nos explican detalles interesantes sobre cada una de las narraciones como la fecha y el lugar de su publicación, así como pequeños aspectos sobre la vida de la autora en relación con cada una de las historias relatadas.


Por tanto para todos aquellos a los que les guste la obra de Agatha Christie, me permito recomendarles encarecidamente esta obra, que si bien no se corresponde con su registro habitual sin duda será una agradable sorpresa para todos los amantes del misterio y la literatura negra.

domingo, 31 de julio de 2011

LA ANÉCDOTA DE LA SEMANA ES....



Agatha Christie es por todos conocida como la reina del misterio, pues sus relatos protagonizados por Hercule Poirot, y en menor medida por Miss Marple, han conseguido fama mundial y son una lectura obligatoria para todos los amantes de la literatura negra.


Pero el misterio en Agatha Christie, no proviene sólo de sus obras; hay algunos episodios oscuros en su vida que a día de hoy siguen todavía sin aclararse.


En febrero de 1927 en el Pearson´s Magazine, se publicó por primera vez “El Acantilado” (escrito por Agatha Christie) con el sugerente comentario editorial que rezaba así “escrito justo antes de la enfermedad y misteriosa desaparición de la autora”.


A última hora de la tarde del 3 de diciembre de 1926, Agatha Christie abandonó su casa en Berkshire. A la mañana siguiente temprano su coche fue hallado vacío, en Newlands Corner, cerca de Shere, localidad del condado de Surrey. La policía y un grupo de voluntarios rastrearon en vano las inmediaciones. Una semana y media más tarde los empleados de un hotel creen haberla reconocido en Harrotage, aunque la supuesta “Agatha” se alojó con el seudónimo de Theresa Neele.


Cuando Agatha Christie regresó a su casa, semanas más tarde, su marido declaró a la prensa que había sufrido una pérdida total y absoluta de la memoria. Sin embargo, las circunstancias que rodearon este episodio relativamente insignificante han suscitado ciertas especulaciones y dudas. Porque curiosamente Neele fue el apellido de la segunda esposa de Archibald Christie (con la que parece que mantuvo una aventura aún casado con la escritora).


Según escribió, en aquellos días en los que el paradero de la escritora era incierto, Edgar Wallace “Agatha debe estar viva y en plena posesión de sus facultades, probablemente en Londres”. Más tarde, este autor de novelas de suspense escribió “Y parece que su primera intención era escarmentar a cierta persona conocida”. Es decir sostienen que Agatha Christie pretendía poner en una situación embarazosa a su marido por sus devaneos.


Otros sin embargo afirman que fue un extravagante montaje publicitario. Pero fuese lo que fuese, muchos aspectos de esta misteriosa desaparición siguen sin aclararse.

viernes, 29 de julio de 2011

La guerra civil según Tucídides

"Tan cruel se desarrolló la guerra civil, y aún lo pareció más porque aquella fue la primera, ya que más tarde en cierto modo todo el mundo griego, valga la expresión, se vio sacudido al disputar en cada lugar los dirigentes del pueblo y llamar a los atenienses, y los oligarcas a los lacedemonios. Si bien en la paz no tenía excusa ni estaban dispuestos a llamarles, al entrar en guerra las peticiones de alianza en beneficio de ambos bandos, tanto para perjuicio de los rivales cuanto, a consecuencia de lo mismo, para acrecentamiento de su propio poder, eran atendidas fácilmente en provecho de los deseosos de alterar la situación.

Se produjeron muchos horrores en las ciudades durante la guerra civil, horrores que se dan y se darán siempre mientras sea la misma la naturaleza humana, más violentos o atenuados y diferentes de aspecto según la modificación de las circunstanciasque se dé en cada caso, ya que en la paz y yendo bien las cosas, tanto ciudades como individuos tienen mayor discernimiento por no estar sometidos al apremio de la necesidad; pero en la guerra, al suprimir el bienestar cotidiano, resulta ser un maestro de violencia y acomoda a las circunstancias los sentimientos de la mayoría.

(...)

Las garantías mutuas eran ratificadas menos por la sanción divina que por la complicidad en el delito. Las buenas palabras de los contrarios se aceptaban con previsión realista, por si ganaban, y no por nobleza de espíritu. Se prefería responder a una ofensa a no haberla recibido. Y los juramentos, si es que los había de acuerdo, tenían vigencia momentánea por prestarlos cada bando ante el apuro, ya que su validez no tenía otro fundamento. Llegado el caso, quien tomaba la delantera en un golpe de audacia, si veía indefenso al otro, disfrutaba más de su venganza por la fe burlada que si lo hubiese hecho a las claras, y ponía en su haber tanto la seguridad como el hecho de recibir un premio a su inteligencia por vencer con engaño. Y es que la mayoría prefiere ser malvado y llamarse hábil a ser torpe y llamarse bueno; de esto se avergüenzan, mientras de aquello se hace alarde. Causa de todo ello es el poder, por la ambición que conlleva de riquezas y honores.

(...)

En consecuencia, ni unos ni otros se regían por la piedad sino que por la beldad de sus palabras gozaban de mayor prestigio quienes lograban sus éxitos de un modo abominable. Los ciudadanos de en medio perecían a manos de ambos, ya porque no colaboraban, ya por envidia de que sobreviviesen.

(...)

Los torpes sobrevivían las más de las veces, ya que por recelar de sus propias deficiencias y de la inteligencia de sus rivales, temiendo quedar en desventaja a la hora de hablar y que los otros se les adelantasen en sus intrigas gracias a la versatilidad de su espíritu, pasaban audazmente a la acción. En cambio, los otros, pensando con desprecio que se darían cuenta antes y que a la hora de actuar no necesitaban contar con nada que no tuvieran por su inteligencia, al no precaverse perecían en mayor número."

"Historia de la Guerra del Peloponeso" Tucídides.



miércoles, 6 de julio de 2011

Lecturas de verano (I)

Ficha técnica:




Título: Antología del cuento literario
Autor: Miguel Díez Rodríguez
ISBN: 84- 205- 1972- 3
Primera edición: 1991
Editorial: Alhambra Longman, S.A.



Como primera recomendación para las lecturas bajo el sol de este verano, tenemos Antología del cuento literario, una deliciosa selección de los mejores cuentos españoles, hispanoamericanos y extranjeros. Hablamos de relatos, historias cortas o fragmentos de novelas de autores como Edgar Allan Poe, Oscar Wilde, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, W.W. Jacobs o Wenceslao Fernández Flórez.


Son veinticinco relatos de diferentes autores de los siglos XIX y XX, que constituyen un amplio muestrario de sustanciales aspectos de este género: temas, estructuras, estilos, técnicas, personajes, épocas, etc.


Además de esas pequeñas y entretenidas historias, esta antología viene acompañada de un pequeño estudio preliminar sobre la historia del cuento, donde se nos ofrece una corta reflexión sobre los mejores autores (con sus mejores obras) de varios países europeos y americanos que sin duda nos puede servir de guía para futuras elecciones literarias.


Por tanto si queréis pasar unos buenos momentos de lectura en este verano, os recomiendo esta pequeña antología que entremezcla las historias esotéricas, de terror, con otras románticas o tiernas, sin olvidarnos de los relatos más costumbristas, de las fábulas con moraleja, o incluso pequeños ejemplos del llamado “realismo mágico”. Es sin duda una lectura ligera, rápida y entretenida.


“ […]¡No, no! ¡Oían y sospechaban y sabían! ¡Se estaban burlando de mi terror! Lo pensé entonces y aún ahora lo pienso. ¡Pero cualquier cosa era mejor que aquella agonía! ¡Cualquier cosa era preferible a aquella burla! ¡ No pude soportar más sus sonrisas hipócritas! ¡Tenía que gritar o moriría! Y de nuevo ¡escuchen! ¡más intenso…más intenso… más intenso! […]” Fragmento de El corazón delator (1843).


[…] ¿Qué diantre le has dado a esos imbéciles, que ayer estaban todos mustios, cabizbajos y llenos de la conciencia de su pequeñez, y hoy andan con la frente erguida, burlándose los unos de los otros, creyéndose cada cual un dios?
Visnú con mucha sorna, y dándole un golpecito en un hombro, se inclinó al oído de Siva y le dijo en voz muy baja: - Les he dado el amor propio […]”
Fragmento de Apólogo (1863).

lunes, 21 de marzo de 2011

PAUL NEWMAN. LA BIOGRAFÍA (SHAWN LEVY)

Ficha técnica:

Título: Paul Newman. La biografía
Autor: Shawn Levy
ISBN: 978- 84- 264- 1746- 6
Primera edición: noviembre del 2009
Editorial: Randon House Mondadori, S.A.

No es precisamente una novedad editorial, ya que lleva en las librerías algo más de un año, pero si desde luego es sin duda una de las biografías más interesantes de los últimos años. No sólo porque se trate de Paul Newman (por el que siento debilidad) sino porque su autor Sawn Levy ha sabido darle un toque especial con su narrativa rápida y ligera, escapando del tono habitual de las biografías que o bien son un relato amarillista y escabroso (como la Corona del Rey, sobre Clark Gable) o bien una retaíla de datos sin más interés que la cuantificación de hechos.

Sin embargo, en PAUL NEWAM. LA BIOGRAFÍA, podemos disfrutar de una narrativa que a lo largo de sus capítulos, nos hace conocer la talla humana de una de las estrellas más deslumbrantes del universo Hollywood. Descubrimos su drama personal con la muerte de su hijo Scott, su faceta de empresario, sus difíciles comienzos como actor de teatro, su paso por el mítico Actors Studio, su brillante dedicación a la dirección cinematográfica, su pasión por el automovilismo, o su salto a la fama tras interpretar un papel reservado para James Dean, que había fallecido pocos meses antes, así como su compromiso político.

“Después de la toma de posesión de Nixon, Newman siguió aireando sus convicciones políticas. Tanto él como Joanne asistieron a reunionres del Senado, a la creación de un Departamento para la Paz del gabinete, e hicieron ondear banderas pacifistas en una manifestación contra la guerra ante la embajada de Estados Unidos en Londres”

“Tengo el genio muy vivo, además no tengo la arrogancia necesaria para presentarme, ni tampoco las credenciales” (Paul Newman).

Por supuesto no faltan referencias a su primer matrimonio, su posterior noviazgo y matrimonio con otra actriz brillante como fue Joanne Woodward o sus devaneos con Nancy Bacon durante el rodaje de DOS HOMBRES Y UN DESTINO, que pusieron en peligro a una de las parejas más sólidas del mundo de Hollywood.

Pasamos por épocas en las que tanto Paul como yo tuvimos que aferrarnos a nuestro matrimonio, sobre todo cuando parecía que no podía durar ni un día más. En esos momentos, teníamos que olvidarnos de nosotros mismos y tomar conciencia de que había tres elementos en juego: su ego, mi ego, y nuestro ego. Para que la relación sobreviviera, teníamos que olvidarnos de su ego y el mío y dedicarnos al nuestro”. (Joanne Woodward).

Pero sin duda, algo que debo destacar de esta biografía es la forma en que entrelaza el relato de la vida personal con la historia que hay detrás de cada una de sus películas, sirviendo así para conocer más ampliamente su filmografía y ayudarnos a descubrir algunas “raras joyas” que no han sido dadas a conocer al gran público y que sin duda serán de gran interés para todos los amantes del cine.

Recomiendo encarecidamente esta biografía que fue tildada por el propio The New York Times, como “El mejor libro sobre Newman y de las grandes biografías de la década”.

“Últimamente trabajo en lo mejor que se me ofrece, pero me gustaría hacer una película con la que pudiera despedirme como es debido”(Paul Newman).

jueves, 26 de agosto de 2010

Lecturas para el verano (I)



Aunque ya esta a punto de terminar el verano, todavía queda tiempo para disfrutar de una buena lectura. Mi recomendación en esta ocasión es LA PERLA (1947) del Premio Nobel de Literatura (1962), John Steinbeck. Para aquellos aficionados al cine les sonará este título puesto que esta novela además fue adaptada al cine por el director mexicano Emilio Fernández.

Se trata de un relato corto basado en una antigua leyenda mexicana, pero no por breve deja de ser intenso y profundo. Todo comienza cuando Coyotito, hijo de los protagonistas Kino y Juana sufre el ataque de un escorpión, y acuden para que sea curado a casa de un médico (que vive en el barrio rico de la ciudad) que por supuesto no les atiende por carecer de medios para pagar los servicios, a pesar de saber que si el niño no recibe ayuda, en breve morirá.


Kino no desiste y la fortuna (o infortunio) le hace encontrar una GRAN PERLA, la cual para él significa no sólo la salvación de Coyotito, sino una vida mejor para toda su familia. Pero en realidad esa perla lo único que conlleva son desgracias una tras otra. Este infortunio no es una especie de maldición sino que a raíz del hallazgo de Kino los sentimientos de los otros como la envidia y la ambición, se encargan de convertir la suerte en desgracia para la familia.

Al margen de esta historia, el autor aporta pinceladas del entorno, la pobreza brutal, las dificultades de los pobres (en este caso indigenas) de superar esa situación paupérrima, la corrupción de la política, el ambiente de violencia en el que vive la comunidad a la que pertenecen los protagonistas, por no hablar de las diferencias sociales, y del trato humillante al que se ven expuestos esta gente pobre y humilde.

No se trata de una obra buenista de los pobres ni mucho menos, ni se trata tampoco de una crítica hacia los ricos (ya que estos últimos aparecen solamente a lo lejos como ajenos al resto del mundo que hay a unos pocos metros de sus lujosas casas). Se trata de un retrato sencillo y realista de un mundo al que a menudo somos ajenos, pero además es un espejo del alma humana, puesto que aparecen reflejadas tanto las más bajas pasiones del hombre, como los sentimientos más nobles, como el amor. Se tratra de un lucha desigual por la supervivencia que John Steinbeck sabe reflejar no buscando la moralina ni la ñoñeria boba, sino con una prosa sencilla y delicada que hace de esta novela una verdadera joya literaria.

"Toda clase de gente empezó a interesarse por Kino —gente con cosas que vender y gente con favores que pedir—. Kino había encontrado la Perla del Mundo. La esencia de la perla se combinó con la esencia de los hombres y de la reacción precipitó un curioso residuo oscuro. Todo el mundo se sintió íntimamente ligado a la perla de Kino, y ésta entró a formar parte de los sueños, las especulaciones, los proyectos, los planes, los frutos, los deseos, las necesidades, las pasiones y los vicios de todos y de cada uno, y sólo una persona quedó al margen: Kino, con lo cual se convirtió en el enemigo común. " (La perla, 1947)


miércoles, 14 de julio de 2010

Carta de Oscar Wilde para Robert Ross

Cárcel de Reading

"La vida, que tanto he amado -demasiado- me ha despedazado como un tigre, así que cuando vengas a verme comprobarás la desastrosa ruina en que se ha convertido lo que en otro tiempo fue maravilloso y brillante y terriblemente improbable" (Oscar Wilde)


Extracto de la carta de Oscar Wilde a su amigo Robert Ross desde la Cárcel de Reading en noviembre de 1986. En ella habla entre otras cosas sobre su tormentosa relación con Lord Alfred Douglas a quien va dedicado lo que para muchos es su testamento literario DE PROFUNDIS:

"[...] Hay una espina con todo- tan dolorosa como la de san Pablo, aunque distinta-, que tengo que sacarme de la carne en esta carta. Ha sido provocada por un mensaje que escribiste en un trozo de papel para que yo lo viera. Creo que si guardara el secreto crecería en mi cabeza (como las alimañas crecen en la oscuridad) y se harían un sitio entre los pensamientos terribles que me corroen...ya que el pensamiento no es, para quienes esperan solos, encadenados y en el silencio, “esa cosa viviente y atada”, como Platón imaginó, sino una cosa muerta que cría algo horrible, como el lodo que muestra monstruos a la luna.

Me refiero por supuesto, a lo que dijiste sobre perder las simpatías de otros, o el riesgo de que eso suceda, por culpa de la profunda amargura de los sentimientos que expresé a lord Alfred Douglas* [...]Con pocas excepciones, la simpatía de los demás me afecta; su pérdida muy poco. Ningún hombre en mi posición puede caer en la ciénaga de la vida sin que sus inferiores sientan gran piedad; y sé que si las obras duran demasiado, los espectadores se cansan, Mi tragedia ha durado demasiado: su clímax ha terminado: su final es mezquino; y tengo la seguridad de que cuando llegue de verdad el final retornaré a un mundo que no me quiere, como visitante no deseado; un revenant, como lo llaman en francés, como una persona con el rostro gris tras un largo encierro, y contorsionado por el dolor. Por horribles que sean los muertos cuando salen de sus tumbas, los vivos que salen de tumbas son aún más horribles.

De esto soy muy consciente. Cuando uno ha estado en una celda de prisión durante dieciocho meses, ve las cosas y la gente como son en realidad. Y verlo le convierte a uno en piedra. No creas que le culparía a él de mis vicios *. Él tuvo tan poco que ver con eso como yo con los suyos. La naturaleza fue en este tema madrasta para ambos. Le culpo por no apreciar al hombre al que arruinó. Un millonario analfabeto le habría sido más conveniente. Mientras mi mesa estuviera roja de vino y rosas, ¿qué le importaba? Mi genio, mi vida como artista, mi trabajo y la tranquilidad que necesitaba para ello, no eran nada para él cuando se comparaban con su gusto, incontenido y bajo, por una vida de derroche y vulgaridad; su avaricia, sus escenas violentas y continuas; su egoísmo sin imaginación. Una y otra vez intenté, durante aquellos dos fatigosos años perdidos escapar, pero siempre me retuvo con él, sobre todo con amenazas de causarse daño. Pero cuando su padre vio en mí un modo de irritar a su hijo, y el hijo vio en mí la oportunidad de llevar a su padre a la ruina, y yo quedé entre dos personas deseosas de insana notoriedad, a quienes nada importaba , salvo su propio odio mutuo, cada uno empujándome por su parte, uno con tarjetas públicas y amenazas, el otro con escenas privada, o mejor dicho, semipúblicas y amenazas en cartas, pullas, comentarios sarcásticos...admito que perdí la cabeza. Le dejé hacer todo lo que le pareció. Estaba ciego, era incapaz de juicio. Di un paso fatal. Y ahora...aquí estoy en un banco de mi celda en prisión. En toda tragedia hay un elemento grotesco. Él es el elemento grotesco de la mía. No pienses que no reconozco mi culpa. Me maldigo día y noche por consentirle que dominase mi vida. Si estas paredes tuvieran eco, se oiría en ella gritar “IDIOTA” eternamente. Estoy totalmente avergonzado de mi amistad con él. Pues a los hombres se les puede juzgar por sus amistades. Es una de las pruebas que define a un hombre. Y mi vergonzosa degradación me parece más mortificante por mi amistad con Alfred Douglas..Pues como resultado de haberme dejado empujar a la trampa que me había tendido Queensberry (padre de Alfred Douglas) -la trampa en la que apostó públicamente en el Club Orleans que me haría caer- como resultado de eso, el padre pasará a la historia como uno de esos grandes padres de historias morales: el hijo como el niño Samuel: y yo en la más detestable ciénaga de Malebolge, entre Gilles de Retz y el Márques de Sade.

En ciertos lugares a nadie, excepto a quienes están realmente locos, se les permite reír, y de hecho, aún en este caso va contra el reglamento: de no ser por eso, me reiría de todo esto..Por lo demás, no permitas que Alfred Douglas imagine que le atribuyo motivos poco dignos. Lo cierto es que no ha tenido motivos en su vida. Los motivos son intelectuales. Lo que él tiene son pasiones. Y tales pasiones son Dioses Falsos que necesitan víctimas a cualquier precio, y en este caso han tenido una corona de laurel. Por su parte no puede sino sentir cierto remordimiento. Pero que él de verdad se dé cuenta de lo que ha hecho sería una carga demasiado pesada que no podría soportar. Pero a veces debe de pensar en ello. Así que en tu carta cuéntame cómo vive, cuáles son sus ocupaciones, su modo de vida[....].

Háblame del mundo de sombras que tanto amé. Y de su vida y su alma háblame también. Siento curiosidad por quien me envenenó, y en mi dolor hay piedad.

ÓSCAR."

Extraída de Oscar Wilde. Una vida en cartas (20003)

jueves, 24 de junio de 2010

''La felicidad no es otra cosa que estar en paz consigo mismo''


"Aprendí que la muerte es una necesidad, hay que aceptarla"

No quería dejar pasar más tiempo, sin expresar mi más hondo pesar por el fallecimiento de José Saramago. Sin duda una pérdida para el mundo de las letras, pero también para los "sin voz". Os dejo aquí algunos fragmentos de sus obras más significativas. De nuevo Gracias D. José....


"Es una vieja costumbre de la humanidad ésa de pasar al lado de los muertos y no verlos"


"Corrían en vano. Uno tras otro se fueron todos quedando ciegos, con los ojos de repente ahogados en la hedionda marea blanca que inundaba los corredores, las salas, el espacio entero. Fuera, en el zaguán, en el cercado, se arrastraban los ciegos desamparados, doloridos por los golpes unos, pisoteados otros, eran sobre todo los ancianos, las mujeres y los niños de siempre, seres en general aún o ya con pocas defensas, milagro que no resultaran de este trance muchos más muertos por enterrar. " (Ensayo sobre la ceguera)


" Desesperado, con los nervios deshechos, a punto de llorar, don José fue donde le mandaron. Durante los pocos minutos que había durado la difícil conversación con el Jefe, el trabajo se había acumulado en su mesa, como si los otros escribientes, sus colegas, aprovechándose de la deteriorada situación disciplinaria en que lo veían, quisieran, por propia cuenta, castigarlo también. Además, unas cuantas personas esperaban su turno para ser atendidas. Todas estaban frente a él, y no era por casualidad, o porque pensaran, cuando entraron en la Conservaduría General, que el funcionario ausente quizá fuese más simpático y acogedor que los que estaban a la vista a lo largo del mostrador, sino porque esos mismos indicaron que era allí adonde debían dirigirse. " (Todos los nombres)


"Había dado explicaciones que nadie le pidió, realizado comentarios para los que no estaba autorizado. Sin embargo, le tranquilizaba el hecho de que el hombre, aunque no parecía tener el físico adecuado, debería pertenecer, otra posibilidad no cabía, que se sepa, al grupo de los que fueron contratados para ayudar a tirar y empujar los carros de bueyes en los pasos difíciles, gente de pocas hablas y, en principio, de escasísima imaginación. En principio, dígase así, porque al hombre perdido en la niebla imaginación no parece haberle faltado, vista la ligereza con que sacó de la nada, de lo no acontecido, los voluntarios que deberían haber acudido a salvarlo." (El viaje de los elefantes)


" Autoritarias, paralizantes, circulares, a veces elípticas, las frases de efecto, también jocosamente llamadas pepitas de oro, son una plaga maligna de las peores que puedan asolar el mundo. Decimos a los confusos, Conócete a tí mismo, como si conocerse a uno mismo no fuese la quinta y más dificultosa operación de las aritméticas humanas, decimos a los abucólicos, Querer es poder, como si las realidades atroces del mundo no se divirtiesen invirtiendo todos los días la posición relativa de los verbos, decimos a los indecisos, Empezar por el principio, como si ese principio fuese la punta siempre visible de un hilo mal enrrollado del que basta tirar y seguir tirando asta llegar a la otra punta, la del final, y como si, entre la primera y la segunda, hubiésemos tenido en las manos un hilo liso y continuo del que no ha sido preciso deshacer nudos ni desenredar marañas, cosa imposible en la vida de los ovillos y, si otra frase de efecto es permitida, en los ovillos de la vida. Marta dijo al padre, Empecemos por el principio, y parecía que sólo faltaba que uno y otro se sentaran delante del tablero para modelar muñecos con unos dedos súbitamente ágiles y exactos...." (La caverna)


“Cuando el señor, también conocido como dios, se dio cuenta de que a adán y eva, perfectos en todo lo que se mostraba a la vista, no les salía ni una palabra de la boca ni emitían un simple sonido, por primario que fuera, no tuvo otro remedio que irritarse consigo mismo, ya que no había nadie más en el jardín del edén a quien responsabilizar de la gravísima falta…“. (Caín)

viernes, 16 de abril de 2010

El retrato de Dorian Gray


“Y todo había sido como tiene que ser el arte, inconsciente, ideal y lejano".

Dentro de unas cuantas semanas se estrenará en nuestras salas de cine, EL RETRATO DE DORIAN GRAY. Con este motivo me gustaría hacer una breve reflexión sobre uno de mis libros favoritos.

A decir verdad la primera obra que llegó a mis manos de Oscar Wilde, fue LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO y posteriormente EL ABANICO DE WILDEMERE. Dos obras de teatro de diferente tono y orientación, pero que sin duda encierran en sí uno de los “divertimentos” preferidos de Wilde, escandalizar a la burguesía de su época ( y también a los críticos poco acostumbrados al “verdadero arte” como el lo llamaría).

En ambas obras es necesario hacer una lectura entre líneas ya que sino se capta la fina ironía del texto en sí, se puede llegar a pensar que se trata de una obra muy vanal y superficial, pero sin duda vemos que ello está muy lejos de ser la realidad del mensaje de ambas piezas teatrales, ya que Wilde no sólo muestra su gran talento, sino también su acérrima crítica a la sociedad victoriana del s. XIX, la que más tarde lo condenaría y desterraría por inmoral.

Sin embargo fue con el RETRATO DE DORIAN GRAY, con el que llegué a tener una gran admiración por este autor.

Publicada en forma de folletón por primera vez en el Lippincott's Monthly Magazine el 20 de junio de 1890 , a día de hoy es considerada una de las últimas obras clásicas de novela gótica. El libro causó controversia cuando fue publicado por primera vez; pero hoy ya nadie duda que es "uno de los clásicos modernos de la literatura occidental."

De hecho dicha contorversia se vio reflejada en las duras columnas que los críticos de los principales periódicos de le época le dedicaron; los adjetivos más comunes de los críticos para referirse a ella fueran términos como “exótica” (en el mejor de los casos), “insana” “morbosa” “empalagosa”, “nauseabunda”, “afeminada”, “sucia”, “contaminante” y por supuesto el término favorito da la sociedad victoriana “inmoral”.

Todas estas críticas están claramente relacionadas con los tintes homoeróticos de la novela, que causaron mucha sensación entre los críticos de la época victoriana, cuando fue publicado por primera vez. Su percepción sobre el hedonismo y por la distorsionada imagen que tenía de la moral convencional fueron sin dudas bastiones fijos de las críticas . El Daily Chronicle el 30 de junio de 1890 mencionaba que la novela de Wilde tenía "un elemento [...] que mancharía cada mente joven que se pusiera en contacto con ella."

Sin embargo, al contrario que los críticos de ese momento, y como dijo el mismo Wilde en diversas cartas dirigidas a éstos, es una obra, una historia con moraleja.

Todo exceso así como toda renuncia, lleva en si su propio castigo” (Oscar Wilde, en su carta al Director del Saint James´s Gazette).


Es en Dorian Gray donde se refleja como “todo poder debe ser ejercido gran responsabilidad” y los excesos en la utilización de este pueden tener consecuencias totalmente nefastas, para el entorno y para el mismo poseedor.

“En toda distinción física e intelectual hay una fatalidad. Es mejor no distinguirnos de nuestros prójimos. En este mundo el feo y el estúpido se llevan la mejor parte. Pueden quedarse sentados a sus anchas, contemplando el espectáculo. Aún cuando no conozcan la victoria, al menos se libran de conocer la derrota. Viven como deberíamos vivir todos, tranquilos, indiferentes y sin inquietudes. No traen la desgracia a los demás, ni la reciben de manos ajenas. Tu rango y tu riqueza Harry, mi cerebro tal y como es….la belleza de Dorian Gray…los tres sufriremos por lo que los dioses nos han dado, sufriremos terriblemente”


Partimos de un Dorian Gray , virginal, inocente y acabamos con un Dorian Gray que no soporta su propio “reflejo” al ver en su cuadro el reflejo verdadero de su alma. Tras haber vivido una vida de sensaciones y de placer , intenta matar a su conciencia y en ese momento se mata, apuñalando su propia imagen.

"Había momentos en que consideraba la maldad simplemente como un medio para llevar a la práctica su concepción del mundo".


El pintor Basilio Hallward, que idolatra la belleza física hasta el exceso, como la mayor parte de los pintores, muere a manos de una persona en cuya alma ha hecho nacer una monstruosa vanidad.

“Basil fue solo, como se había dispuesto, observando las luces de la pequeña berlina que tenía delante. Empezó a notar una extraña sensación de pérdida. Estaba seguro que Dorian Grey jamás volvería a ser para él todo lo que había sido en el pasado. La vida se había interpuesto entre ellos…Los ojos se le oscurecieron, las calles abarrotadas y brillantes se volvieron borrosas. Cuando el coche se detuvo ante el teatro, fue como si hubieran pasado varios años”


Lord Henry Wotton conducente y culpable de llevara a Dorian Gray a vivir una vida de cinismo y superficialidad, se propone únicamente ser espectador de la vida, pero acaba comprendiendo que aquellos que no intervienen en la batalla quedan heridos más hondamente que los que forman parte de ella.

“Los que aman sólo una vez en la vida si que son simples. Lo que ellos llaman lealtad y su fidelidad yo lo llamo letargo de la rutina”.


Por tanto sí es una obra profundamente moral, con importantes lecciones éticas en sí misma, sobre todo en cuanto a la limitación del placer y la libertad en la sociedad del siglo XIX.

Sí hay una terrible moral en Dorian Gray, una moral que el hombre lleno de prejuicios no será nunca capaz de descubrir, pero que aparecerá claramente a todos los que tienen una inteligencia sana
¿Este es un error artístico?
Mucho me temo que sí
De hecho es el único error del libro”
(Oscar Wilde, en su carta al Director del Saint James´s Gazette).

Por otro lado no cabe duda de que es una crítica a la opresora sociedad ya que El retrato de Dorian Gray es una novela llena de melancolía, en cuanto al mantenimiento y consecución de la eterna juventud, pero llena de vitalidad (la idea de vivir, de ser libre, de amar sin tapujos), estando muy presente, (aunque no de forma clara) la opresora sociedad.

“Estoy celoso de cualquier cosa cuya belleza no muera. Estoy celoso del retrato que me has hecho. ¿Por qué ha de conservar lo que yo debo perder? Cada momento que pasa me quita algo de mi y se lo da a él”.

Ahora sólo queda esperar a que la película esté a la altura de las circunstacias, difícil tarea por cierto.


jueves, 15 de abril de 2010

lunes, 12 de abril de 2010

Percy Bysshe Shelley


Para el gran público Percy Bysshe Shelley es un gran desconocido, pero sin embargo fue uno de los grandes representantes del "romanticismo" inglés y uno de los grandes iconos de la literatura "gótica" si así se puede definir, de hecho una de sus grandes obras fue "Zastrozzi" (1810), en la que ya empezaba a despuntar la cosmovisión atea que más tarde le traería problemas. Admirado por mucho autores y literatos contemporáneos y otros posteriores como el reconocido Oscar Wilde, su obra sin embargo ha quedado acallada de manera incomprensible, o quizás no sea tanto así debido al éxito de su mujer con la afamada novela "Frankestein", que pasó a la posteridad como una de la grandes obras de la literatura universal.


Entre sus obras más famosas se encuentran "Ozymandias", "Oda al viento del Oeste", "A una alondra" y "La máscara de Anarquía". También es muy conocido por su asociación con otros escritores contemporáneos como John Keats y Lord Byron, así como por haber muerto, como estos últimos a una edad temprana.


Y como estos últimos también sufrió la "represión" o castigo por sus opiniones nada "políticamente correctas" sobre la religión y por el carácter subversivo y ostensiblemente burlesco de algunos de sus poemas.


Falleció en 1822 a la edad de 30 años.



Soy como un espíritu que mora


"Soy como un espíritu que mora en lo más hondo del corazón.

Siento sus sentimientos,

pienso sus pensamientos

y escucho las conversaciones más íntimas del alma,

la voz que sólo se oye en el rumor de la sangre, cuando el vaivén de los latidos

se asemeja al sosegado oleaje del océano estival.


He desatado la melodía dorada

de su alma profunda y me he zambullido en ella

y, como el águila en medio de la bruma y la tormenta,

he dejado que mis alas se adornasen con el fulgor de los rayos".

(Percy Bysshe Shelley)